Este espacio se consolida como una herramienta educativa clave para inculcar hábitos saludables desde edades tempranas, combinando alimentación equilibrada, aprendizaje diario y coordinación entre profesionales educativos y de cocina
El comedor escolar va mucho más allá de cubrir una necesidad básica u organizativa para las familias. En el contexto actual, se ha convertido en un entorno fundamental para la educación en salud y el bienestar infantil. En este ámbito, el catering especializado en centros educativos desempeña un papel decisivo a la hora de transmitir valores, rutinas y comportamientos saludables desde la infancia. Grupo Maestro, con una amplia trayectoria en servicios de restauración colectiva, trabaja el comedor como una extensión natural del proyecto educativo de cada centro.
De hecho, a través de menús equilibrados, adaptados a las distintas etapas educativas y elaborados bajo criterios nutricionales rigurosos, el comedor escolar se transforma en un espacio donde niños y niñas aprenden a relacionarse con la comida de forma positiva, consciente y saludable.
La comida como herramienta de aprendizaje diario
El aprendizaje de hábitos alimentarios se produce de manera constante y práctica. Sentarse a la mesa, probar nuevos alimentos, respetar turnos o aprender a reconocer una dieta equilibrada son experiencias educativas que forman parte del día a día del comedor escolar. Por ello, Grupo Maestro diseña sus servicios para que cada comida sea una oportunidad pedagógica, fomentando la autonomía y el respeto por la alimentación.
Este enfoque convierte el acto de comer en una experiencia formativa que complementa el trabajo realizado en el aula, reforzando mensajes sobre salud, sostenibilidad y también bienestar.
Variedad de menús y el ejemplo como base educativa
La variedad en los menús es una herramienta esencial para educar el paladar y promover una relación sana con los alimentos. La inclusión equilibrada de verduras, legumbres, pescado, frutas y platos tradicionales adaptados a las necesidades actuales ayuda a normalizar una dieta diversa y completa desde edades tempranas.
Además, el ejemplo diario resulta determinante. Monitores y personal del comedor acompañan a los alumnos durante las comidas, guiando con cercanía y coherencia, reforzando conductas positivas y creando un clima de confianza que favorece la aceptación de nuevos hábitos.
Coordinación entre cocina, monitores y centro educativo
Además, uno de los grandes valores diferenciales de Grupo Maestro es la coordinación constante entre cocina, monitores y equipos directivos. Este trabajo conjunto permite adaptar los menús a proyectos educativos específicos, gestionar necesidades especiales y mantener una comunicación fluida con los centros. Gracias a esta visión integral, el comedor escolar se integra plenamente en la vida del centro, alineando alimentación, educación y cuidado infantil bajo un mismo objetivo: el desarrollo saludable del alumnado.
Grupo Maestro pone a disposición de los centros educativos su experiencia, equipos especializados y un modelo de gestión basado en la calidad, la seguridad alimentaria y el compromiso educativo. Y es que, disponer de Grupo Maestro es apostar por un comedor escolar que educa, cuida y acompaña el crecimiento saludable de los niños cada día.



